Décimo Noveno Domingo Del Tiempo Ordinario

Posted by Padre Eugenio Cavallari on 6 August 2014

verde¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?.    

Lecturas: 1Reyes 19, 9a.11 13a; Romanos 9,1 5; Mateo 14, 22 33.                      

1 - El monte de Dios – El hecho del profeta Elías que sube el Horeb, el monte de Dios, y oye esta voz del Dios: “Sal y preséntate ante mí en la montaña”, es la misma experiencia que hace cada hombre en busca a Dios, de sí mismo y de las raíces de la vida. Pasa el Señor ... y no lo anuncian, ni el terremoto, ni el viento fuerte, ni el fuego, sino una “brisa apacible” . El Espíritu Santo es la suave brisa de Dios que anuncia ¡la paz, la misericordia, el amor!

2 - La presencia de Dios – "Dios vive en cada fiel así como si fuera en otros tantos templos suyos y en todos los fieles reunidos como en su único templo. Él está presente en todas partes y lo es en su totalidad, pero no vive en todo sitio, pero sólo en su propio templo, con el que es, por gracia suya, bueno y misericordioso. Viviendo en los fieles, es contenido en medida mayor por algunos y en menor medida por otros... Cuando pienses en la inhabitación de Dios, piensa en la unidad y en la comunión de los Santos, sobre todo en el cielo -donde se dice que especialmente vive Dios- porque allí se cumple perfectamente su voluntad "(San Agustín, Carta 187,13).

3 – En la historia – El mar en el que navega la pequeña barca de los apóstoles, es imagen plástica de la vida que transcurre entre borrascas y breves pausas de calma. Jesús siempre está presente ya sea en la cima del monte en el que reza y se ofrece ya sea cuando se acerca a la barca para animar ya sea cuando sube a la barca para conducirla. La oración de fe: “¡Señor, sálvame!” tiene como respuesta: “¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”

4 - El viento en contra – La prueba se presenta siempre como un obstáculo en el camino. San Pablo resume: Foris pugnae, intus timores - luchas por fuera, temores por dentro. Los apóstoles, como todos los hombres, reman con el viento en contra para vencer sus reluctancias y las adversidades de la vida. Pero las dificultades también tienen una función positiva porque denuncian un peligro y lo remueven, impidiendo de pararnos o de retroceder arrastrados por la corriente. ¡Las pruebas y las persecuciones siempre hacen bien, porque despiertan energías nuevas y latentes!

5 - Puntos concretos - a) La barca de nuestra vida necesita una ruta bien definida y un control seguro. Nunca confiemos solamente en las indicaciones de los hombres, en sus promesas, en nuestras fuerzas. El que guía los acontecimientos y los hombres, ¡siempre es Dios! b) Demos a nuestra vida una meta válida, que es siempre la otra orilla del mar: ¡lo eterno y lo infinito! c) Para superar estas dificultades es necesario remar juntos: los problemas se solucionan cuando hay armonía de propósitos y colaboración. El conflicto y la contestación sólo sirven para demoler.

Tags: