Solemnidad De Cristo Rey Del Universo

Posted by Padre Eugenio Cavallari on 21 November 2015

giallaYo soy Rey ‑ Todo el que está de parte de la verdad escucha mi voz

Lecturas: Daniel 7, 13-14; Apocalipsis 1, 5‑8; Juan 18, 33‑37.

1 ‑ Alfa y Omega – Daniel, en la visión nocturna de la profecía, y Juan el Evangelista, en la luz resplandeciente de la nueva Jerusalén ven a Cristo, Hijo de Dios y el hombre, venir con gloria y poder para recibir del Padre, el Reino eterno. Y por él harán lamentación todos los pueblos de la tierra como signo de adoración y confiada esperanza en su misericordia. Y Cristo responderá: “¡Así será! Amén. Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios—, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso”. Todo ha surgido del Amor creador de Dios (alfa como inicio), todo ha sido salvado  por el Amor Redentor de Dios, todo ha de ser reabsorbido  en el Amor Consumidor de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo (omega como último límite).

2 ‑ Un proceso – La pasión y muerte de Cristo enfocan un proceso, que culmina con una condena muy precisa. El condenado parece ser Cristo, en realidad es el mundo: “El juicio de este mundo ha llegado ya, y el príncipe de este mundo (Satanás) va a ser expulsado – Yo soy la verdad. Todo el que está de parte de la verdad escucha mi voz”. En este proceso, que involucra a toda la humanidad, cada hombre está llamado a tomar posición con claridad y coherencia: por la verdad o por la mentira. Este gesto es indispensable, por lo tanto, más que un derecho, es un deber. ¡Es por eso que la libertad es un deber y  por eso la verdad nos hace libres!

3 – Dos voces - Cristo vino a servir a la verdad. El primer servicio que Cristo  hace al hombre es hacerle conocer y amar la verdad. Él es el maestro interior que comunica con el hombre, desde el interior, a través de la voz de la conciencia, y externamente, a través de la voz de la Iglesia. La conciencia y la Iglesia son dos garantías de la única verdad. Cristo es la guía de la conciencia de cada hombre; Cristo dirige personalmente su Iglesia. Las dos voces están ahí, al alcance de todos, para orientar al hombre que está aturdido con una infinidad de mensajes distorsionados y contradictorios.

San Juan Pablo II, en la encíclica Veritatis splendor, afirma que uno de los tres grandes pecados del siglo pasado, fue haber callado o distorsionado sistemáticamente la verdad histórica sobre el cristianismo y la Iglesia.

4 – Dos compromisos – La verdad no debe ser sólo conocida, pero debe ser testimoniada Es un don que Cristo nos ofrece con la fe, para que la pongamos a disposición de todos. Por eso exige un continuo trabajo de búsqueda y maduración para que se convierta en convicción personal y experimentada . Una verdad obvia o completamente gratuita equivale a una verdad ignorada o no evaluada. Agustín dijo: “Si busco es para encontrar, si encuentro es para buscar todavía más”. Hoy en día se pide al cristiano una fe  iluminada por la Palabra de Dios y atenta a los gérmenes de la verdad que hay en cada hombre. Todo cristiano debe ser capaz de justificar siempre su fe con razones fuertes y válidas. Todos estamos en presencia del mundo: no podemos escondernos.

5 ‑ Puntos concretos – a) Proclamar el Evangelio con la palabra y con la vida; b) no callarse, no contestar con el silencio, pero intervenir abiertamente para restablecer la verdad; c) antes de juzgar, informarse; d) decir la verdad con amor para corregirnos, no callarla o encubrirla; e) cuando la ley estatal está en conflicto con la ley de Dios, somos objetores de conciencia

Tags: