Delante la chimenea con la Palabra de Dios

En esta secciòn se ofrecen algunas reflexiones sobre la Palabra de Dios del dìa festivo, preparadas por la comunidad cada semana. Este material trata de responder a una doble exigencia de todos: a) Escuchar la Palabra de Dios en la misa dominical habiendola ya meditado en modo serio y profundo; b) Adecuar la homilia o la catequesis en el mejor modo a la sensibilidad y a las situaciones concretas de los fieles. El camino realizado, ya desde hace 40 años ha demostrado que este mètodo –aunque si no es el ùnico ni el òptimo- mejora la calidad y los contenidos de la homilia. Esto se transforma en un valioso servicio que los laicos ofrecen al sacerdote y el sacerdote ofrece a la comunidad de los fieles. Despuès de esta experiencia como grupo, se sintiò la exigencia de ofrecer tambièn un “rastro” escrito para que la reflexiòn continùe durante la semana en familia. Ahora el textò està disponible a travès de internet: la nueva “chimenea”, donde la familia puede reunirse alrededor de la Palabra de Dios y del fuego del Espìritu Santo. La Iglesia invita cordialmente a preparar un corazòn bien dispuesto a escuchar y a profundizar la Palabra de Dios.

Textos traducidos por María Beatriz May y María del Carmen

 

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II Domingo De Adviento

Posted by Padre Eugenio Cavallari on 4 December 2014

violaPreparen el camino del Señor, allanen sus senderos    

Lecturas: Isaías 40, 1 5.9 11; II Pedro 3, 8-14; Marcos 1, 1-8.                      

1 – El Dios de toda consolación – El profeta Isaías anuncia un gran consuelo divino a la humanidad: “¡Consuelen, consuelen a mi Pueblo, dice su Dios! Hablen al corazón de Jerusalén y anúncienle que ya ha cumplido su tiempo de servicio, que ya ha pagado por su iniquidad”. Mientras todos nos repiten el estribillo de siempre: “no sabemos dónde vamos a parar”, Dios nos asegura que todavía está al alcance de todos una nueva misericordia y liberación de la esclavitud del mal. Así que no estamos solos para trabajar y luchar en las dificultades actuales: ¡el Señor está con nosotros! Así también nosotros tenemos que estar cerca de los demás para confortarlos y sustentarlos en sus pruebas con cariño, comprensión, estímulo, ayuda. El cristiano no es un desilusionado ni un soñador, actúa porque él está convencido de que la realidad tiene que asimilar el ideal establecido por Dios para el hombre. Él, con su esperanza, adelanta el momento conclusivo de la vida y la historia, cuando no existirá más el mal.

Continua

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